<< -Me llamo Árgoth
Grandël y vengo de
Meledel. No me llaméis brujo.
Lo que hago no tiene nombre
ni merece etiqueta. No acepto vasallaje ni me postro ante hombre o mujer
alguna. Hago mi trabajo de forma rápida y limpia. Cuando haya cumplido
mi cometido, recogeré mi pago y no me volveréis a ver. Jamás. Una vez
haya terminado, no quiero agradecimientos. Con el pago estaremos en paz
y no quedará entre nosotros deuda alguna. Éste soy yo y éstas son mis
condiciones>>.
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Una espada sin dueño, una tumba vacía, un rey sin reino... y tras ello,
un único objetivo: una misión puesta en manos del poderoso hechicero
Árgoth Grandël, que tendrá que desvelar los misterios que encierra el
ahora tenebroso valle de Pranthas. Nadie podía imaginar que lo que el
mago iba a encontrar estaba más allá que la peor de sus pesadillas.